La etiqueta del té – segunda parte

La etiqueta del té – segunda parte

Sentado en un cómodo sillón, con una exquisita taza de té en tus manos, te vi imaginando y planificando tu próximo evento con té.

Te veía entusiasmado, casi vivenciando el momento. Pero, como te anticipé, aún faltaban algunas consideraciones sobre la Etiqueta de un Buen Anfitrión de Té y hoy voy a intentar complementar lo hasta ahora, recorrido. Empezaremos con uno de los temas fundamentales, aquel que puede hacer brillar el servicio o deslucirlo y que es para los amantes del té, el alma del servicio.

¿Cómo preparar el té?

El agua, debe tener poca cal y cloro, por lo que se aconseja que se use agua de botella y de mineralización débil.

La proporción de té a usar es de una cucharadita de hojas por cada taza (evidentemente, los especialistas en té, no somos muy partidarios de las bolsitas o saquitos, más una cucharita más para la tetera.

Siempre, antes de verter el agua, te sugiero precalentar la tetera poniéndole un poco de agua caliente antes y vaciando su contenido luego de unos segundos.
Apenas el agua llegue a la temperatura de infusión adecuada según el tipo de hebra, la colocamos dentro de la tetera y dejamos reposar el tiempo sugerido para cada una de ellas.

Las teteras sólo deben lavarse con agua, no con jabón, ya que esos restos que quedan adheridos a las paredes luego del servicio, enriquecen los siguientes tés.
Se recomienda tomar el té sin azúcar, o por lo menos probarlo antes de echarle.

Existe un cierto protocolo a la hora de ordenar la mesa para un “5 o’clock tea”.

Siguiendo el sentido del reloj, se coloca frente a la mano derecha la tetera, seguida por la jarra de leche, el azucarero y el resto de elementos que se necesiten por el orden en que se vayan a ser utilizados, colocando en el centro la repostería. Es el anfitrión el que debe servir el té.

La taza de té nunca se mueve como si fuera una copa de vino. Tampoco nos sirve para calentarnos las manos.

Mientras no bebemos, se deja en la mesa junto con su platito.

La cucharita no se lleva a la boca una vez que se revuelve el té. Se debe revolver el té con la cucharita sólo dos o tres veces en el sentido de 12 a 6 según reloj y tampoco se introducen estas mismas en las dulceras.

Es considerado totalmente de mala educación levantar el dedo meñique al beber.

Ahora sí con estas consideraciones básicas tus encuentros con Té serán muy valorados y como Anfitrión de Té, te sentirás seguro y distendido ya que sin lugar a dudas, te ayudará a poder focalizarte en tus invitados sabiendo que apreciarán el servicio que les ha ofrecido.

Si tus eventos han sido valorados, apreciados y entonces deseas aprender más para ofrecer estos servicios a potenciales clientes, todavía hay mucho más por aprender y para ello te sugiero capacitarte como un verdadero especialista de Té.


Claudia G. de Núñez Especialista en Té
Fundadora y Directora de Cre Ar Te